¿Te suena eso de «el protector solar es solo para verano»? Pues siento decirte que es uno de los mayores mitos de la belleza moderna. Aunque muchas lo usan solo cuando van a la playa, la realidad es que la protección solar es necesaria los 365 días del año, incluso cuando el cielo está nublado o estamos en casa. Sí, sí, ¡en casa también!

Hoy te voy a contar por qué el SPF no es estacional, cómo afecta el sol a tu piel incluso en invierno y qué tipo de protector necesitas según tu día a día. Vamos a hacer del fotoprotector tu nuevo básico de todo el año.
¿Por qué debemos usar protección solar siempre?
El sol emite diferentes tipos de radiación, pero las que más afectan a nuestra piel son las UVA y UVB. Ambas están presentes durante todo el año, incluso cuando el clima parece inofensivo.
- Rayos UVB: son los responsables de las quemaduras solares. Su intensidad varía según la estación (más fuertes en verano).
- Rayos UVA: penetran más profundamente en la piel y están presentes durante todo el año, incluso en días nublados. Son los principales responsables del fotoenvejecimiento, manchas, pérdida de colágeno… y también están implicados en el desarrollo de cáncer de piel.
Además, los rayos UVA atraviesan el cristal, por eso usar protector aunque trabajes en interiores con ventanas grandes es esencial.
¿Y qué pasa con la luz azul y la radiación infrarroja?
Desde hace unos años se ha empezado a hablar también del impacto de la luz azul (la de pantallas, LED y dispositivos digitales) y de la radiación infrarroja. Aunque todavía se sigue investigando, se ha observado que también pueden generar estrés oxidativo, pigmentación y envejecimiento prematuro.
Por eso muchos protectores actuales ya incluyen filtros anti luz azul o ingredientes antioxidantes que protegen del daño ambiental.
El daño solar es acumulativo
Una de las razones más importantes para proteger tu piel cada día es que el daño solar se acumula lentamente. Es como una hucha: cada exposición sin protección deja una «monedita» de daño en tu piel. Y cuando te das cuenta (¡hola, manchas a los 30 o 40!), ya es tarde para deshacerlo sin tratamientos intensivos.
Así que, mejor prevenir desde ya ✨.
¿Qué tipo de protector solar usar según la estación?
Una de las excusas más comunes es: “no me gusta cómo se siente el protector” o “me deja la piel blanca”. Pero la industria cosmética ha avanzado muchísimo, y hoy existen texturas ligeras, invisibles, con acabado glow, mate, con color… para todos los gustos.
En verano:
- Usa SPF 50+, resistente al agua y con filtros de amplio espectro.
- Ideal en formato crema o gel si haces actividades al aire libre.
- Reaplica cada 2 horas si sudas o estás al sol directo.
En otoño e invierno:
- SPF 30 a 50 es suficiente si no vas a estar al aire libre mucho tiempo.
- Puedes optar por protector solar con color para unificar el tono y proteger al mismo tiempo.
- Fíjate en que tenga protección UVA alta y, si puedes, activos antioxidantes como niacinamida o vitamina E.
¿Cuál es la mejor hora para aplicarlo?
☀️ Siempre como último paso de la rutina de cuidado facial por la mañana.
☀️ Espera unos 10-15 minutos antes de maquillarte.
☀️ Reaplica si estás expuesta mucho rato o si sudas.
Tip extra: hay brumas, sticks y polvos con SPF ideales para reaplicar sin estropear el maquillaje.
¿Y si tengo piel grasa o con acné?
¡No es excusa! Existen solares oil-free, con textura gel acuosa, matificantes e incluso con activos seborreguladores, perfectos para este tipo de pieles. Marcas como Heliocare, La Roche-Posay, ISDIN o SkinCeuticals tienen opciones específicas para pieles grasas o con tendencia acneica.
De hecho, no usar protector puede empeorar las marcas de acné, ya que el sol las pigmenta y las hace más visibles.
¿Y si uso maquillaje con SPF?
Muchos maquillajes tienen algo de protección solar, pero no es suficiente por sí sola. La cantidad de base o BB cream que aplicamos nunca alcanza la dosis necesaria para la cobertura real que da un protector solar. Piensa en el maquillaje como un plus, pero nunca como sustituto del SPF.
El fotoprotector también es antiaging
La mejor crema antiarrugas que puedes usar desde los 20 (o antes) no es una de 60 € con péptidos mágicos: es el protector solar. Es el activo más avalado científicamente contra el envejecimiento prematuro, y sin él, cualquier otra rutina pierde efectividad.
Si quieres prevenir arrugas, flacidez, tono apagado y manchas, empieza por el paso más simple: aplicar protector solar cada mañana.
Consejos extra para integrar el protector solar todo el año
- Ten más de uno: uno en casa, otro en el bolso, uno en el coche… así no tienes excusa.
- Encuentra la textura que ames: en serio, hay opciones para todos.
- Hazlo hábito: si lo usas cada día, se convierte en parte de tu rutina igual que lavarte los dientes.
- No olvides el cuello, escote, orejas y manos: son zonas que delatan mucho el paso del tiempo.
- Haz de esto un acto de autocuidado, no una obligación. Cuidarte es quererte 🤍.
Usar protector solar solo en vacaciones es como cepillarte los dientes solo el domingo: no sirve de nada. Tu piel está expuesta cada día a agresores invisibles, y solo el uso constante de protección solar puede minimizar realmente sus efectos a largo plazo.
No hace falta tener miedo al sol, pero sí respeto. Proteger tu piel es el gesto más simple y más inteligente para que se mantenga bonita y sana toda tu vida. Así que… ¡a convertir el SPF en tu mejor aliado!

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